Portada Revista 15

¿De El Desastre al desastre? Indice de Revistas Ordenación del territorio y política regional

ARBIL, anotaciones de pensamiento y critica

Algo sobre el barroco

El Barroco ayudó a glorificar en particular el dogma central de la Eucaristía contra Lutero.

EEl Barroco era la expresión de una nueva forma de cultura, que, por lo mismo, se manifestaba no sólo en las artes plásticas, sino en la pintura, en la música, en la poesía, en el teatro, en la vida social y en la filosofía. Ciertamente, era un arte que respondía al espíritu de los pueblos católicos, en que nació, al ambiente de las naciones donde vence la Reforma Católica y a ese espíritu de conquista, de dinamismo, de glorias triunfales.

La arquitectura y el teatro fueron por lo constructivo y lo dinámico, las que mejor expresaron y simbolizaron la fuerza creadora y triunfal del catolicismo. El Barroco ayudó a glorificar en particular el dogma central de la Eucaristía contra Lutero. Como se necesitaba más luz y espacio, y el arte medieval era demasiado sombrío para una época de expansión y apoteosis, el Barroco sustituyó un arte frío, clásico y austero por otro más recargado.

La Compañía de Jesús no creo nuevas formas, sino que propagó las que estaban en boga. A finales del siglo XVI los jesuitas germanos todavía construían sus iglesias en el estilo gótico y no fueron ellos los que llevaron después el Barroco a su máxima expresión. Sin embargo, en el sentido con el que se habla de un románico cluniacense, o un gótico cistercience, se puede hablar de un barroco jesuítico. La Iglesia de Roma, Il Gesú fue el ejemplo más claro, levantada por Vignola con una sola nave y con capillas laterales entre los contrafuertes, y otra nave más corta y ancha que hace de crucero, sobre el cual se levanta la cúpula, inundada de luz por la linterna.

El modelo representado por Il Gesú fue muy utilizado por la amplitud del local, los contrastes de luz a que se presta y la potente unidad que domina toda la construcción. Esta iglesia servía perfectamente para glorificar la Eucaristía y evangelizar a grandes masas populares en las ideas de la reforma católica.

En cuanto al teatro, los jesuitas reconocieron su utilidad pedagógica incluyéndola en la Ratio Studiorum. El móvil principal de las representaciones teatrales era el afinamiento del sentido estético, la educación de los más nobles sentimientos, el uso perfecto de la lengua latina, la instrucción de la declamación, del gesto, de la emisión de voz, de la expresión de los afectos y el dominio de los grandes auditorios. Aunque algunos de sus alumnos llegarían a ser famosos como Calderón, Corneille y Moliere. Su éxito vino de educar y formar conforme al carácter y disposición de cada individuo.

José Luis Orella *


¿De El Desastre al desastre? Portada revista 15 Ordenación del territorio y política regional

Cartas al director, sugerencias y colaboraciones

Buzon Pulse aquí para enviar correo



"ARBIL, Anotaciones de Pensamiento y Crítica", es editado por el Foro Arbil
La reproducción total o parcial de estos documentos esta a disposición de la gente siempre bajo los criterios de buena fe y citando su origen.