Hazte donante y comparte la vida.

Portada revista 50

Las ONGs en el nuevo marco de la cooperación española: ¿protagonistas o figurantes? Indice de Revistas Censura y manipulación en los Medios de Comunicación: El desprecio a la Verdad.

ARBIL, anotaciones de pensamiento y critica

Pero, ¿existe el éjercito?.

Frente a la persecución de la institución, a la que se le ha sometido a campañas de desprestigio y se ha pretendido convertir en un funcionariado, el Ejército debe volver a recuperar su función nacionalizadora: como formadora de ciudadanos y como defensora de los intereses de la Nación, y no los del gobierno.

Por muy pacíficos que sean los tiempos, los ejércitos han estado presentes como institución y como grupo humano, en la vida social de cualquier país. Si recordamos cualquier estampa del pasado, lo mismo las primeras fotografías, los cuadros de ambiente callejero, las operetas, zarzuelas, el cine de época o la novela, lo mismo realista que de acción, podemos ver que los militares están presentes visualmente dentro de la normalidad ciudadana. Lo mismo en el plano popular, con los quintos cortejando a criadas y modistillas, con los marineros de blanco con su macuto en el tren, con rebaja en los espectáculos a "Niños y militares sin graduación", como en el elegante, con los oficiales indispensables para cualquier salón o baile que se preciase.

Esto al margen de que el servicio militar obligatorio tuvo una función "nacionalizadora" tan importante como la escuela, y del que el liberalismo se apoyó en el s. XIX en la bayonetas. Me refiero a la presencia ordinaria y no política de los uniformes, cuando los militares aun no habían pasado a la "clandestinidad".

Los trentones recordamos todavía cuando la guerrera "de bonito" (paseo), era garantía de que te cogiesen haciendo autostop, aunque estaba prohibido. Si tenías esos vistosos galones de cabo, entonces de colores en la bocamanga, igual ligabas mejor. Del cuartel había que salir y entrar uniformado. ETA fue la causa de que se cambiase esta norma por la opuesta. Mala señal que en un ejército la prudencia pueda al orgullo...De la zona batida en el norte se fue extendiendo, siendo Ceuta y Melilla las últimas en caer. Como los polícías enmascarados y con los ojos tapados en la prensa, se trata de una victoria mayor para ETA que los mil muertos causados.

Todo ello nada tiene que ver con el papel que el "Ejército" que así se llama popularmente a los tres que forman las FAS, las siglas siempre son feas, tuvo durante el franquismo. El Ejército no se ocultó ni durante la II República, ni en el modelo de democracias, la norteamericana, como en Francia o gran Bretaña, se puede concebir siquiera la clandestinización social de su institución armada.

La cuestión es reparar en lo que representa, aun residualmente, el ejército; un depósito de valores, no sólo de pertrechos bélicos. En él se sintetizan el patriotismo, valor revolucionario y supradinástico desde la Revolución Francesa, con valores de honor, servicio y orgullo enraizados en el Antiguo Régimen. Tanbién numerosos iconos y atributos de rango. De hecho ciertos excesos de estamentalidad se han permitido en los ejércitos por parte de una sociedad civil que es rigurosamente "de clases". Los libros de historia hablan en el s. XX de bajas de "oficiales y hombres" como podían hablar de caballeros y pecheros siglos antes. Aunque la tradición española es un poco más "democrática"; la que va de los "señores soldados" de los tercios a los "caballeros legionarios", la sociedad más rígidamente clasista, la inglesa, ha proyectado su influencia, a través de su marina, a todo el mundo.

El hecho es que, fuera de las ciudades-base, como Ferrol, Cartagena etc. Un niño puede no haber visto un militar más que por la tele, Guardia Civil aparte. Pero estos también se aceleran a quitarse el uniforme fuera de servicio, como el mono el obrero. Tampoco ha visto la bandera fuera del cuartelillo o un partido de futbol por la tele, a diferencia de los chicos de cualquier otro país. Sí ha visto en la pantalla que las aulas americanas la tienen y la respetan.

"El hábito no hace al monje", pero ayuda mucho. La diferencia entre ser, y trabajar de, puede manifestarse en lo externo. En eso curas y militares se ha aggiornado en España más que en ningún otro país. Y no es lo mismo. Trabajar de es una cosa. Ser imprime carácter de por vida.

España se habrá "integrado" en Occidente plenamente, no por enviar a Yugoslavia la Mehala Española de la OTAN a hacer el trabajo mundialista, o por haber arrestado a todos los etarras, si no cuando se haya curado de sus complejos de inferioridad. Y un icono, accidental pero importante de ello, es ver al artillero de montaña o la fiel infantería, con chapiri , boina o lo que sea, echar un porrón en la plaza del Castillo.

D. de Otazu.



Las ONGs en el nuevo marco de la cooperación española: ¿protagonistas o figurantes? Portada revista 50 Censura y manipulación en los Medios de Comunicación: El desprecio a la Verdad.

Cartas al director, sugerencias y colaboraciones

Buzon Pulse aquí para enviar correo



"ARBIL, Anotaciones de Pensamiento y Crítica", es editado por el Foro Arbil

La reproducción total o parcial de estos documentos esta a disposición de la gente siempre bajo los criterios de buena fe y citando su origen.