nº 81

(apretando la portada
aparece la imagen original)
«Europa
respira con dos pulmones, no solo desde
el punto de vista religiosos, sino
también cultural y político»
[Juan Pablo II ]
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La Europa de la genuina libertad al amparo de la Verdad y el Bien -entendidos éstos como categorías permanentes de razón-, que ha sido una realidad espiritual, más que física, y que coincidía y estaba mejor definida como la Cristiandad, ya no se encuentra en la Europa geográfica, en peligro de uniformización por entes políticos tiránicos basados en la ilimitacion jurídica y en el relativismo moral
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Revista Arbil
nº 81
La página arbil.org
quiere ser un instrumento
para el servicio de la dignidad del
hombre fruto de su transcendencia y
filiación divina
"ARBIL,
Anotaciones de Pensamiento y
Crítica", es editado por el Foro
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Marca la
cruz de la Iglesia en tu declaración de la renta y pide educación religiosa para tus hijos

Que por lo menos una
mínima parte de tu dinero sea útil y se emplee bien
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La Conferencia Episcopal
Española nos ayuda a confirmar el origen divino de la
Iglesia.
En los
años siguientes a la Primera Guerra Mundial cuenta
José Orlandis, un joven llamado Gétaz, que
ocupaba un alto cargo dentro del socialismo suizo,
recibió de su partido el encargo de elaborar un dossier
para una campaña que se pretendía lanzar contra la
Iglesia católica.
Gétaz puso manos a la obra, con la seriedad y el rigor
propios de un político helvético, y recogió multitud
de testimonios, estudió la doctrina católica y la
historia del cristianismo desde sus primeros siglos, de
modo que en poco tiempo logró reunir una amplísima
documentación.
El resultado de todo aquello fue bastante sorprendente.
Paso a paso, el joven político llegó al convencimiento
de que la Iglesia católica no podía ser invención de
hombres. Dos mil años de negaciones, sacudidas, cismas,
conflictos internos, herejías, errores y transgresiones
del Evangelio, la habían dejado, si no intacta, sí al
menos en pie. Las propias deficiencias humanas que en
ella se advertían a lo largo de veinte siglos
mezcladas siempre con ejemplos insignes de
heroísmo y de santidad, las veía como un
argumento a favor de su origen divino: "Si no la
hubiera hecho Dios concluyó, habría tenido
que desaparecer mil veces de la faz de la tierra".
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