Arbil cede expresamente el permiso de reproducción bajo premisas de buena fe y buen fin
Para volver a la Revista Arbil nº 115
Para volver a la tabla de información de contenido del nº 115



Si quieres puedes autoengañarte, pero si no ya tienes elementos más que suficientes y experiencias previas para saber que "voto útil" y "mal menor" es lo mismo que aborto, sodomía y "realidades nacionales" impulsadas desde el Gobierno y el Parlamento

El vino y el alcoholismo

por José María Macarulla

Frente al puritanismo de un gobierno que quiere controlar y amargar la vida de los ciudadanos, el criterio ponderado de un Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular

La continuada y machacona campaña gubernamental contra el vino y todas las bebidas alcohólicas obliga a pensar un poco si no estaremos confundiéndonos: algo así como tomar el rábano por las hojas o cambiar la gimnasia por la magnesia. Me explicaré.

El vino es un alimento habitual en los países mediterráneos de todos los tiempos, desde la prehistoria hasta nuestros días, y lo único malo que puede ocurrir no se debe a su uso sino a su abuso. Como bioquímico he estudiado a fondo el alcohol del vino - el llamado etanol - su metabolismo, su utilidad y sus contraindicaciones, temas que trataré de esbozar de forma sencilla.

Origen del alcohol

Este alcohol lo producen las levaduras del género Saccharomyces cerevisiae al fermentar, entre otros posibles sustratos, la glucosa de la uva, la cebada o las manzanas, según queramos obtener respectivamente vino, cerveza o sidra. Desde los puntos de vista nutricional y farmacológico este alcohol resulta ser a la vez, un nutriente, un fármaco útil o una droga. Veámoslo con cierto detalle.

El vino como alimento

El alcohol del vino o la cerveza es un nutriente que suele acompañar a los otros ingredientes de una comida equilibrada, facilitando incluso la digestión. Sólo hay que recomendar su uso moderado - se puede beber, por ejemplo, un vaso en la comida y otro en la cena - para que no altere las funciones vitales, tales como el sueño, las actividades cerebrales (entre ellas los reflejos en la conducción de vehículos) o la propia digestión.

En casos de emergencia - recuérdense los perros san bernardo con coñac para el socorro alpino - este nutriente facilita recuperar el calor vital en los excursionistas que empiezan a sufrir congelaciones. Además, la dieta mediterránea (aceite de oliva y vino tinto), por diversas acciones fisiológicas beneficiosas, favorece la longevidad.

El alcohol como fármaco

Como fármaco útil voy a enumerar algunas de sus características. Es un analgésico, es decir, disminuye, por ejemplo, el dolor de muelas. También se ha utilizado como anestésico, cuando una borrachera moderada ha posibilitado ciertas cirugías de emergencia.  En plan más doméstico, el vino aumenta el apetito, favorece la absorción del hierro y disminuye los espasmos uterinos (en la amenorrea).

Por supuesto, a concentraciones notables, el alcohol es un desinfectante para heridas, como vemos desde el tratamiento con aceite y vino de la Biblia hasta la asepsia actual en las inyecciones y otras limpiezas dérmicas. Es euforizante, pues permite ver con optimismo la situación del propio bebedor, aunque también puede resultar depresivo e incluso puede despertar la agresividad; (recordemos que, en Navarra, cuando una moza pedía referencias sobre el carácter de un posible galán solía preguntar "si tiene buen vino o mal vino").

Ya en los banquetes romanos se reconocían cuatro fases en los comensales que ingerían vino: al principio todos callaban, después hablaban en latín, a continuación hablaban diversas lenguas, y por último salían los que podían. Evidentemente, a esta fase final no es recomendable llegar.

El vino y, sobre todo, la cerveza son eficaces diuréticos, con lo que facilitan la eliminación de agua y solutos por el riñón. Como dato curioso añadiré que el etanol, gracias a este y otros efectos colaterales (actúa como inhibidor enzimático competitivo), resulta ser un buen antídoto para los envenenados con etilenglicol  (componente dulce de los líquidos anticongelantes de los coches) o con alcohol metílico - metanol - (un terrible veneno que provoca ceguera o muerte), compuesto éste muy frecuente en los destilados domésticos de aguardientes. De ese modo, para evitar la ceguera o muerte del intoxicado, se emborracha al paciente con whisky de buena calidad y así se eliminan aquellos tóxicos por la orina (sin convertirlos respectivamente en los aún más dañinos ácido oxálico o formol).

Sin embargo, la ingesta de cantidades abusivas de alcohol puede acarrear lesiones graves, sobre todo en cerebro e hígado. Estos efectos múltiples y variados acarrearían - aparte de ciertas avitaminosis selectivas - desde una cirrosis hepática hasta el delirium tremens.

El alcohol como droga

Por último y por desgracia, el alcohol es una droga , tan peligrosa y dañina como las demás. Su ingestión abusiva y continuada resulta netamente nociva. Puede producir adicción y, el intentar dejarlo de repente, hace que se presenten los síntomas de la abstinencia ("el mono"). No voy a repetir o ampliar aquí los típicos efectos de la mayoría de las drogas, bien conocidos por todos

Conclusiones y recomendaciones

El buen criterio obliga a distinguir y diferenciar el  uso del abuso de este compuesto tan plurivalente.  Si nos fijamos bien, advertiremos que la diferencia entre la virtud y el vicio radica en el buen o mal uso que hacemos de las cosas. El hecho de comer lo necesario es una virtud pues resulta esencial para conservar y mejorar la propia vida. En cambio, la gula - el comer o beber abusivos y sólo buscando el placer que ello reporta (pensemos en el botellón) - es un pecado muy feo.

Al igual que el vino, cualquier otro alimento tomado en dosis excesivas - incluso el pan, la carne, el azúcar, el aceite y otros mil alimentos - nos produciría daños de diversa entidad.

Por todo ello, tendríamos que recomendar a nuestro celoso Ministerio de Sanidad que diferencie en sus apreciaciones  el uso del abuso del vino y otras bebidas alcohólicas. Por si no conoce el catecismo clásico, que pondera, coincidiendo con la Ley Natural, los vicios y sus virtudes opuestas, se los puedo enumerar con brevedad, pues aun los recuerdo después de los más de 60 años transcurridos desde que los estudié.

Dice así:" Contra soberbia, humildad; contra avaricia, largueza; contra lujuria, castidad; contra ira, paciencia; contra gula, templanza; contra envidia, caridad y contra pereza, diligencia". Evitando aquellos vicios o pecados capitales y practicando estas virtudes la convivencia entre los hombres será más grata y además nos ganaremos el Cielo.

·- ·-· -······-·
José María Macarulla



Acceso a más información

***


Visualiza la realidad del aborto: Baja el video
Video mostrando la realidad del aborto
Rompe la conspiración de silencio. Difúndelo.

Grupos de Google
Suscribirte a Información Revista Arbil
Correo electrónico:
Consultar este grupo

 

Para volver a la Revista Arbil nº 115
Para volver a la tabla de información de contenido del nº 115

La página arbil.org quiere ser un instrumento para el servicio de la dignidad del hombre fruto de su transcendencia y filiación divina

"ARBIL, Anotaciones de Pensamiento y Crítica", es editado por el Foro Arbil

El contenido de estos artículos no necesariamente coincide siempre con la línea editorial de la publicación y las posiciones del Foro ARBIL

La reproducción total o parcial de estos documentos esta a disposición del público siempre bajo los criterios de buena fe, gratuidad y citando su origen.

Foro Arbil

Inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones. N.I.F. G-47042954
Apdo.de Correos 990
50080 Zaragoza (España)

ISSN: 1697-1388