Arbil cede expresamente el permiso de reproducción bajo premisas de buena fe y buen fin
Para volver a la Revista Arbil nº 91
Para volver a la tabla de información de contenido del nº 91


texto de banner

Julio Verne, el escritor de los jóvenes. Cien años sin él

por José Luis Orella

Julio Verne, será un escritor innovador por los argumentos de sus obras, pero profundamente valedor de los valores familiares y patrióticos

Julio Gabriel Verne, nació en 1828 en la isla de Feydeau, en Nantes. Primogénito de cinco hijos del abogado Pierre Verne y Sophie Ayote de la Fuye. Ya desde joven, cuando despuntaba trece años, quiso embarcarse en el puerto de su ciudad natal de grumete, para ver mundo, siendo pillado in fraganti por su padre. Desde entonces, atado a la autoridad paterna, estudio derecho en París, y siguió la carrera de su padre, aunque entraría en relación con los círculos literarios de la ciudad del Sena. Ese será el inicio de su amistad con Alejandro Dumas. En 1856, se casó, mediante un matrimonio de conveniencia, con una joven viuda, Honorine Deviane. Con quien, a los cinco años, tendrá su hijo, Michel. Adicto al trabajo, levantándose a las cinco de la mañana, y estudiando Oceanografía, mineralogía, física, química, botánica etc… el matrimonio parecía ser la solución para su desenfreno. Como su cuñado era agente de bolsa, se dedicó a ello, con la esperanza de resolver su precaria economía.

Pero su vida de agente de banca, no hubiese contraído ningún cambio importante, sí en 1863, no se hubiese cruzado por su vida Pierre Jules Hetzel. Un importante editor, quien había aceptado publicar, Cinco semanas en globo. Le gustó tanto, que le hizo firmar un contrato, por el que obligaba al autor a escribir dos libros por año, de diferente temática. El contrato duró en vigor durante cuarenta años, hasta la muerte de Verne. La colección que inició de “Viajes extraordinarios”, debía tratar sobre diferentes temas que divulgasen los avances científicos de la época.  Aunque, en 1871, se estableció en Amiens, localidad natal de su mujer, siguió sus viajes, incluso uno, a los Estados Unidos, pero recorriendo antes Noruega, Dinamarca e Inglaterra. Amante de la ciencia, los viajes y el mar. Navegó muchas veces e incluso tuvo una audiencia con el Papa León XIII. Sin embargo, aunque sus viajes, el excesivo trabajo y su inagotable hambre de conocimientos le habría las puertas de la fama, con sus obras literarias. A nivel personal, la contrarréplica venía con su hijo Michel, carente del calor de un padre, del cual sólo veía una fuerte autoridad, siempre fue un joven complicado y rebelde a su padre. Casado con una cantante, la abandonó, teniendo que recogerla el propio Julio Verne, para huir con una adolescente con la que tuvo dos hijos. A estas desgracias personales, habría que añadir, que uno de sus sobrinos, desequilibrado mental, le disparó dos tiros en una pierna, dejando invalido al autor.

Pero, mientras, su vida no era tan feliz. En su obra literaria, Julio Verne, desarrollaba atrevidas aventuras, donde confluyen, con gran detalle, sus conocimientos de física, astronomía, mineralogía, geología, geografía y botánica. Con un gran estilo literario, poco alabado, el autor de Nantes, antes de ser agente de bolsa, se ganó la vida como autor de operetas y libretos para el teatro, perfiló un nuevo estilo, la ciencia en la literatura. En sus historias, el autor anuncia parte de los descubrimientos que iban a venir, y que sólo estaban en proyecto en aquel entonces. Pero el conocimiento de la materia y el dominio que demuestra los hace ver con total credibilidad por los lectores. Siendo, quizás de los más llamativos, los efectuados en Viaje al centro de la tierra, De la tierra a la luna y Viaje alrededor de la luna, donde la ciencia ficción anuncia la posibilidad de llegar al satélite terráqueo, gracias a los avances de la balística. En 20.000 leguas de viaje submarino y La isla misteriosa, Julio Verne concilia su pasión del mar, con la ciencia y la solitaria figura del capitán Nemo, especie de holandés herrante, que desprende la azorada soledad del autor.

En otras de sus obras, Robur el conquistador y Dueño del mundo, anuncia la posibilidad de volar con vehículos de motor, más pesados que el aire. Incluso en las Emocionantes aventuras de la misión Barsac, la posibilidad de una ciudad surgida en el desierto africano, gracias al control de la climatología y la comunicación mediante aparatos alados. Pero, en Los quinientos millones de la Begum, se aúna con una fuerte germanofobia procedente del descalabro francés en 1870, que hace perder Alsacia y Lorena ante una unificada Alemania. Las dos ciudades que surgen en Estados Unidos, no dejan de representar en pequeño tamaño, el enfrentamiento de una Francia burguesa, de clase media, amante de los valores familiares y los saberes científicos, frente a uan Alemania industrial y militarizada que anuncia sorprendente mente el film Metrópolis de Fritz Lang.

Con respecto, a los viajes, no queda continente sin explorar. África, el continente desconocido, es uno de los descritos a través de Aventuras de tres rusos y tres ingleses en el África austral, Un capitán de quince años, Cinco semanas en globo o La estrella del sur.  En cuanto América, queda correspondida con El soberbio Orinoco, El país de las pieles, El volcán de oro y La jangada. No escapan ni los gélidos polos, escenarios geográficos de Las aventuras del capitán Hatteras y La esfinge de los hielos. Incluso en Héctor Servadac, el viaje se convierte en interplanetario.

No obstante, aún, Julio Verne se recrea con el amor de los hijos al padre, que tanto le faltó, en Los hijos del capitán Grant; El matrimonio por amor, como en El rayo verde. La intriga dectetivesca, en El castillo de los Carpatos; El orgullo y querencia por el dinero, en Las tribulaciones de un chino en China; Dramas personales, como en Un drama en Livonia y Aventuras de un niño irlandés; El nacionalismo búlgaro, en El piloto del Danubio; La nueva Grecia, en El Archipiélago en llamas; o las reformas modernizadoras  del imperio otomano, en Keraban el testarudo. Sin embargo, quizas una de las favoritas, sea el largo viaje de Miguel Strogoff, por Siberia, donde hace frente a la traición, pero donde el amor finalmente premia al héroe, entregado a salvar a su patria de los desmanes de los rebeldes.

Julio Verne, será un escritor innovador por los argumentos de sus obras, pero profundamente valedor de los valores familiares y patrióticos. En 1848, los sucesos revolucionarios le hicieron preferir la vida tranquila de la provincia, con respecto a la capital parisiense. En Amiens, como buen ciudadano, será concejal durante bastantes años, incentivando la vida literaria y cultural de la ciudad. En 1892, su labor literaria será premiada con la Legión de Honor, y ensalzado por Raimond Poincare, posteriormente presidente de la República francesa. El 24 de marzo de 1905, fallecía el escritor de los jóvenes. Un amante de la ciencia, de los espacios libres, de la libertad, tan expresada en sus protagonistas. Un escritor que supo plasmar en su obra todo el sentimiento profundo de un hombre de orden. El amor a su patria y al orden cívico le convirtió en uno de los escritores más famosos de la derecha francesa. 

·- ·-· -··· ···-·
José Luis Orella

 

Para volver a la Revista Arbil nº 91
Para volver a la tabla de información de contenido del nº 91

La página arbil.org quiere ser un instrumento para el servicio de la dignidad del hombre fruto de su transcendencia y filiación divina

"ARBIL, Anotaciones de Pensamiento y Crítica", es editado por el Foro Arbil

El contenido de estos artículos no necesariamente coincide siempre con la línea editorial de la publicación y las posiciones del Foro ARBIL

La reproducción total o parcial de estos documentos esta a disposición del público siempre bajo los criterios de buena fe, gratuidad y citando su origen.

Foro Arbil

Inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones. N.I.F. G-47042924
Apdo.de Correos 990
50080 Zaragoza (España)

ISSN: 1697-1388